Inseminacion Artificial

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Inseminacion Artificial

Mensaje  Gentil Trujillo el Vie Jun 20, 2008 9:58 pm

Cuidando los detalles de su programa de Inseminación Artificial
Desde su adopción, como práctica rutinaria en el manejo reproductivo del ganado bovino, la técnica de inseminación artificial, ha representado la mejor opción para lograr la mejora genética y la erradicación de enfermedades reproductivas de los rebaños bovinos.

Actualmente, se estima que en todo el mundo se inseminan más de 200 millones de vacas, destacándose países como Holanda, Japón, Dinamarca e Israel, donde se insemina la totalidad (100%) de las vacas lecheras. En contraste, en los países en desarrollo donde se introdujo la técnica, usando semen refrigerado, durante los años 1960 y semen congelado, en la década de los años 1970, sólo se insemina una fracción (<10%) de sus
ganaderías.

Al inicio, la presentación del semen congelado fue en pellets o píldoras cuyo uso implicaba altas concentraciones y pérdidas de espermatozoides, además, dificultades de almacenamiento, identificación y control de la contaminación. Con la introducción de las pajuelas plásticas de Cassou (0.5 ml), de origen francés, se lograron establecer parámetros de calidad en el proceso de congelación del semen. La concentración mínima recomendada, de 30 millones de espermatozoides por dosis, la adición de antibióticos en los diluyentes y el procesamiento automatizado fueron factores que colaboraron en mejorar los resultados de la inseminación artificial en bovinos.

A través de trabajos de investigación y resultados a campo, se identificaron como factores críticos, en la eficiencia de los programas de inseminación artificial, los aspectos de selección de los animales, procesamiento del semen, detección del celo, manejo del semen congelado y la técnica de inseminación propiamente dicha.

Selección de los animales

El programa de inseminación artificial, tiene su justificación en la selección y calidad de los animales a inseminar y las metas que se persiguen con la inseminación. Sin dudas, la mejora genética y la seguridad sanitaria constituyen la razón primordial de su uso.

Para lograr los mejores resultados, al iniciar un programa de inseminación artificial en ganado de carne, debemos seleccionar novillas bien desarrolladas o vacas secas (horras) en buena condición corporal, bajo un adecuado programa sanitario. La selección de los animales debe basarse en la revisión ginecológica y la evaluación general de cada animal. La alta fertilidad de los animales jóvenes compensa en algún grado las deficiencias de un programa que recién comienza.
Procesamiento del semen

Los centros destinados a la recolección y procesamiento de semen deben reunir una serie de características de ubicación geográfica, infraestructura, equipos y personal especializado que garanticen el alojamiento, rutina de trabajo y el status sanitario de sementales de alto valor genético.

El proceso de recolección de semen, bien sea mediante el uso de la vagina artificial o electroeyaculador, debe ser responsabilidad de un profesional veterinario que posea los conocimientos sobre el evento fisiológico y la debida experiencia en el manejo de los equipos y animales. Una vez recolectado el eyaculado, se procede a evaluar una muestra, haciendo énfasis en el volumen (ml), concentración (espermatozoides/ml), motilidad (masal e individual) y morfología espermática.

La concentración promedio de espermatozoides por ml del eyaculado recolectado por electroeyaculación, es aproximadamente la mitad de aquella cuando se utiliza la vagina artificial. Sin embargo, el volumen promedio del eyaculado es el doble (12 vs 6 ml), así el número total de espermatozoides móviles por eyaculado es aproximadamente el mismo, lo que compensa la calidad final del eyaculado, haciendo ambos métodos comparables. Para el procesamiento del eyaculado (semen fresco), se establecen parámetros mínimos, exigiéndose una concentración superior a 500 millones de espermatozoides por ml., 50% de motilidad individual y 70% de espermatozoides normales.

Una vez establecida la calidad del eyaculado, se procede a realizar la dilución del mismo, utilizando diluyentes que garanticen: la fuente de energía (nutrición), protección contra el shock térmico, capacidad buffer (pH 6.7-7.0), presión osmótica, control bacteriano (antibióticos) y protección durante el proceso de congelación (glicerol).

Estudios pioneros publicados por Robert H. Foote y otros investigadores durante los años 60, utilizando una dosis de 1 ml y un mínimo de 5 millones de espermatozoides por dosis, reportaron tasas de no retorno al celo (60-90 días) de 75% y preñez de 65%. Por otra parte, en Nueva Zelandia, donde aún se utiliza la inseminación con semen fresco diluido, se utilizan aproximadamente 2.5 a 5 millones de espermatozoides por inseminación, durante una temporada de servicio corta. Sus resultados le permiten inseminar gran número de vacas con el semen de toros seleccionados en sus predios, y el procesamiento diario les permite minimizar los costos de producción.


Procesamiento automatizado (llenado y sellado) de las pajuelas con semen diluído.
Experiencias con semen congelado, indican que cuando se disminuye la concentración de espermatozoides de 10 a 6 millones por dosis, se observa una disminución de 0.5% en preñez por cada disminución de un millón de espermatozoides. Así, cuando la dosis (1 ml) contiene menos de 6 millones de espermatozoides móviles, sería de esperar una disminución de 2.5%, o sea 3 vacas de 100 inseminadas. Se estima alrededor del 50% la pérdida durante el proceso de congelación-descongelación.

La concentración final de espermatozoides por dosis varía con el centro de inseminación (procesamiento), de acuerdo con la fertilidad y demanda del semen de cada toro. En general, se recomienda un mínimo de 10 a 12 millones de espermatozoides móviles por dosis, después de la descongelación, lo que implica calcular entre 40 y 50 millones de espermatozoides móviles por ml., precongelación. Suponiendo, un pool de 2 eyaculados con 10 millardos de espermatozoides móviles y estimando en 50% los que sobreviven el proceso de congelación-descongelación, tendríamos al final 5 millardos de espermatozoides móviles post-descongelación, si nuestra meta es obtener 10 millones de espermatozoides por dosis, lograríamos procesar alrededor de 500 dosis. Si usamos pajuelas de 0.5 ml las 500 dosis requerirán aproximadamente 250 ml de diluyente. La dilución del eyaculado reduce el número de contaminantes por ml y favorece el control antibacteriano, disminuyendo las posibilidades de infección.

La evaluación del semen post-descongelación (concentración, motilidad y atipias), requiere conocimientos, equipos y experiencia de laboratorio, así, el efecto de los diferentes diluyentes, la rata de dilución, el efecto de la temperatura de descongelación, el tamaño de la muestra (gota) a evaluar y el microscopio utilizado (luz directa, contraste, interferencia), afectan la apreciación y las conclusiones de la evaluación. Cuando la calidad del semen es cuestionada o la fertilidad disminuida, debe enviarse una muestra (dosis) a un laboratorio calificado, para su evaluación.

Detección de celos

Conociendo que el celo dura en la vaca, en promedio, 18 horas y que la ovulación ocurre aproximadamente 12 horas después del fin del celo, se recomienda realizar la inseminación durante el tercio final del celo. Basados en estos eventos fisiológicos se estableció la regla (am-pm), de inseminar 12 horas después de detectado el celo, considerándose éste, cuando la vaca acepta tranquila la monta de un compañero de rebaño (vaca o retajo). Así, deben observarse los animales en la mañana y en la tarde, inseminando las vacas en celo en la mañana esa misma tarde y aquellas en celo en la tarde la mañana del día siguiente. Actualmente, existe un esquema, en ganado lechero, de detección de celos mañana y tarde con una sola inseminación a mitad de la mañana, sin embargo, los resultados en nuestro medio, no justifican el ahorro en el manejo de los animales.

El uso de ayudas para la detección de celos está más que justificado, permitiendo incrementar la eficiencia del proceso en 20-30%, pudiendo utilizar animales preparados como detectores de celos, mediante cirugía (retajo), grupos sexualmente activos mediante tratamientos hormonales (prostaglandina F2µ, testosterona), pintura o parches en la grupa, que delatan los animales que aceptan la monta, etc. Sin embargo, las ayudas asisten pero no sustituyen la dedicación del inseminador y el buen uso de los registros reproductivos. La eficiencia en la detección de celos se refleja directamente en los índices reproductivos, fertilidad (% animales preñados/inseminados), número de dosis utilizadas por preñez, largo del intervalo parto-primer servicio, intervalo entre servicios.

La eficiencia en la detección de celos depende de la frecuencia de las observaciones (cuadro 1) y aún cuando la observación continua permite detectar casi todos los celos, en la práctica dos (2) observaciones diarias parecen ser suficientes, siendo la observación de la mañana (temprano) la más importante. La extensión de los potreros, el clima (temperatura ambiental, precipitaciones, humedad) y el número de animales sexualmente activos afectarán la eficiencia en la detección de celos.

Cuadro 1. Eficiencia en la detección de celos en ganado lechero
Frecuencia Celos
de observaciones detectados (%)
------------------------------------------------------------------
Contínua (24 h./día) 98-100
3 veces/día 80-90
2 veces/día 70-90
Ocasional 40-50


En el potrero, es preferible y recomendable realizar la observación de los animales (detección de celos) desde un caballo o un vehículo y no a pie, ya que la distracción de los animales es mayor cuando se camina entre ellos. Igualmente, es recomendable evitar las horas de alimentación, ya que durante estos momentos es mínima la interacción entre los animales. Se estima que un buen vaquero puede observar eficientemente un grupo de 300 vacas.

Manejo del semen congelado
Aun cuando el semen que produce un Centro de Inseminación Artificial sea de excelente calidad, el manejo inadecuado del mismo se traducirá en baja fertilidad, en la finca. La exposición del semen a cambios de temperatura durante el traspaso de un tanque a otro (despacho), al momento de la identificación y extracción desde el tanque de nitrógeno, durante la descongelación o montaje de la pistoleta de inseminación, causan daños irreversibles. Igualmente, el contacto directo con el agua durante la descongelación causará la pérdida significativa de fertilidad.

Técnica de inseminación artificial

Dedicación, honestidad y deseos de realizar una buena labor caracterizan al buen inseminador, por ello, los inseminadores inexpertos, desinteresados o poco capacitados, representan las causas más comunes de baja eficiencia en los programas de Inseminación Artificial. Entender los cambios fisiológicos que ocurren durante el celo de las vacas, conocer el equipo a utilizar para la inseminación (pinzas, termo para la descongelación, termómetro, corta pajuelas, pistoletas y fundas) y tomar el tiempo necesario para cada uno de los procedimientos, asegura los buenos resultados del programa.

La deposición del semen debe realizarse en el tercio final del cérvix o inicio del cuerpo del útero "Blanco del Inseminador". Evaluaciones, en tractos genitales, realizadas a técnicos experimentados revelan la importancia del re-entrenamiento, ya que se detecta una mejoría de 30% en la deposición de un colorante en el lugar correcto. Esta última experiencia, cobra mayor importancia en las ganaderías de carne, donde el inseminador limita su trabajo a pocos meses del año, durante las temporadas de servicios. Recientemente, gracias a la participación de la Asociación Venezolana de Criadores de Ganado Cebú "ASOCEBU", se importaron de Brasil los equipos Shiva para el entrenamiento de técnicos inseminadores en el país.

Conclusión

Son múltiples las causas de baja eficiencia en el programa de inseminación artificial, debiendo prestarse especial atención a la selección de los animales a inseminar, la calidad sanitaria del semen (origen), los equipos utilizados en el proceso de inseminación, la disponibilidad de técnicos experimentados y dedicados a su trabajo. Al existir diferencias significativas en fertilidad entre sementales, la concentración de espermatozoides/dosis, puede variar dentro de un rango de seguridad, asegurando el manejo del semen en la finca y la técnica de inseminación artificial propiamente dicha. El uso de laboratorios establecidos para la evaluación y procesamiento del semen, debe ser una herramienta para el estudio de los casos de baja eficiencia de los programas de Inseminación Artificial.

Gentil Trujillo

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